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Prueba de esfuerzo convencional

La prueba de esfuerzo es un procedimiento ampliamente utilizado en medicina deportiva que consiste en la valoración de la respuesta del organismo durante el ejercicio. La PE con análisis de los gases respiratorios o ergoespirometría es una PE convencional en la que introducimos sistemas de medida de intercambio de gases respiratorio y la ventilación pulmonar. La ergoespirometría nos permite evaluar la respuesta del sistema de transporte de oxígeno y del metabolismo energético. En definitiva la PE nos permite medir de forma objetiva la capacidad funcional del individuo.

¿Qué finalidad tiene la prueba de esfuerzo?

Los objetivos esenciales de una prueba de esfuerzo son el diagnóstico de salud (confirmando la ausencia de enfermedades, principalmente cardiacas) y la valoración de la capacidad funcional del deportista (la capacidad para hacer ejercicio). Tras el procedimiento se obtienen datos que permiten un asesoramiento médico del entrenamiento, determinando las intensidades de ejercicio recomendables para conseguir una mejora en el rendimiento deportivo.

¿Hay tipos diferentes de pruebas de esfuerzo?

En el procedimiento de la prueba pueden emplearse diferentes protocolos. Los más recomendables en deportistas son aquellos que suponen incrementos progresivos de la carga de trabajo, con una duración máxima entre diez y quince minutos, con análisis directo del consumo de oxígeno, y alcanzando niveles máximos de esfuerzo.

¿Qué valores se analizan durante la prueba de esfuerzo?

De acuerdo con las recomendaciones de la Sociedad Española de Cardiología es imprescindible realizar un electrocardiograma antes de la prueba, y monitorizar de forma continua el electrocardiograma en el ejercicio y al menos durante 3-5 minutos durante la recuperación.

En las pruebas de esfuerzo a deportistas el análisis directo de gases (la medición del oxígeno consumido y el dióxido de carbono eliminado) permite una determinación exacta del consumo máximo de oxígeno y la detección precisa de los umbrales aeróbico y anaeróbico. Los procedimientos indirectos (mediante fórmulas matemáticas), sobre todo en pruebas submáximas, son mucho menos fiables.

Prueba de esfuerzo con gases

La prueba de esfuerzo es una exploración complementaria de uso habitual en la medicina del deporte. Comparte utilidades con otras especialidades (sobre todo la cardiología y la neumología), en el campo del diagnóstico, pronóstico y valoración posterapéutica de enfermedades.

Otra utilidad interesante es la valoración funcional, es decir, la capacidad de hacer esfuerzos de un individuo. En medicina del deporte lo aplicamos a la valoración del rendimiento deportivo. s que pueden ser utilizados de manera indirecta para valorar la capacidad funcional en una prueba de esfuerzo Existen diferentes parámetro. Los más importantes son la frecuencia cardiaca, los vatios de trabajo (en el caso de protocolos en cicloergómetro), la velocidad y pendiente de ejecución (en el caso de protocolos en tapiz rodante) y el tiempo de la prueba. La combinación entre ellos con fórmulas matemáticas, permite obtener el parámetro más utilizado para la valoración funcional que es el consumo de oxígeno. Pero en todo caso, es un cálculo indirecto que es válido en general pero no deja de ser aproximado. Cuando se requiere una valoración exhaustiva, que permita distinguir pequeños cambios, es necesaria una determinación directa de este parámetro. Esto es imprescindible en el alto rendimiento deportivo.

La herramienta que tenemos a mano para hacer esta determinación es la prueba de esfuerzo con estudio de gases aspirados, comúnmente llamada “análisis de gases”. Los parámetros más importantes que se determinan son precisamente dos gases: el oxígeno (O2) y el dióxido de carbono (CO2). El valor de estos dos gases es expresión del trabajo celular, y durante el ejercicio, del trabajo muscular, pues es el tejido orgánico que más trabaja. El oxígeno es fundamental en la obtención de energía en los procesos de trabajo muscular de larga duración y el dióxido es un residuo de este trabajo. La capacidad de transporte y utilización de oxígeno para el organismo es el ya comentado consumo de oxígeno (VO2) y la cantidad de CO2 que el organismo ha de eliminar es la producción de CO2 (VCO2).

El VO2 máximo (VO2 max) obtenido en una prueba de esfuerzo de estas características permite al entrenador conocer exactamente (que no aproximadamente) la capacidad funcional del deportista y clasificarlo según unos patrones establecidos por edad, sexo y especialidad deportiva. También permite un seguimiento exhaustivo en el tiempo después de aplicar unas cargas de entrenamiento específicas, tanto si los resultados del seguimiento son a mejor o a peor (que podría detectar errores o males adaptaciones en el entreno).

Por otro lado, el VO2 y sus cambios durante el final de la prueba con respecto a la VCO2 permiten determinar otro parámetro fundamental en los entrenos de alta intensidad, el lumbral anaeróbico. Este marca el punto a partir del cual el músculo comienza a acumular ácido láctico como residuo del trabajo de contracción. Esta substancia acidifica el músculo y no permite que las reacciones químicas necesarias se realicen correctamente, la cual cosa favorece el agotamiento muscular. Conocer este punto es fundamental para distribuir correctamente las cargas de trabajo de alta intensidad o anaeróbicas.

Así pues, el entrenador del deportista de elite no puede prescindir de estos parámetros si quiere planificar correctamente las cargas de entrenamiento. En los casos en que sea necesario podrá utilizar estos recursos varias veces a lo largo de la temporada. No obstante, no hemos de olvidar que estos tests deben valorar a la vez el estado de salud del deportista, siendo necesario controlar también el registro electrocardiográfico y la tensión arterial del deportista, funciones que han de hacer personal médico entrenado.

Prueba de esfuerzo con lactatos

La medición de los niveles de ácido láctico (lactatos) durante una prueba de esfuerzo, nos permite conocer su concentración en la sangre, proporcionándonos información sobre el metabolismo energético en diferentes cargas de trabajo. Con esta prueba podemos conocer la potencia anaeróbica del deportista, necesaria para determinar las cargas de entrenamiento.

Centros:

  • Clínica Creu Blanca: Reina Elisenda 17, 08034 Barcelona. Tlf. 932.522.522 (las 3 modalidades)
  • Diagnosis Médica: Córcega 345, 08037 Barcelona. Tlf. 93.217.17.00 (solo la prueba de esfuerzo convencional)
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